¿Cómo se trabaja el género en la Red Solidaria de Jóvenes?

¿Cómo se trabaja el género en la Red Solidaria de Jóvenes?

¿En qué medida la participación en la Red Solidaria de Jóvenes en Andalucía tiene como resultado un impacto positivo en cuestiones vinculadas al género?

Esto es lo que se han preguntado los dinamizadores de este estudio que presentamos hoy con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora el próximo sábado 25 de noviembre. El estudio, financiado por la Junta de Andalucía, se ha desarrollado entre noviembre de 2015 y octubre de 2016, y tiene como objetivo “apoyar la adquisición por parte de los centros educativos, profesorado y alumnado de Andalucía de competencias para una participación activa comprometida y en red que promueva los derechos humanos”. Después de 15 años de andadura de trabajo de la Red Solidaria de Jóvenes (RSJ) en los que se ha trabajado con un grupo muy numeroso de jóvenes y de educadores en Andalucía (solo en los tres últimos años con 660 jóvenes y 78 docentes) es el momento de analizar de forma detallada en qué medida se está promoviendo y fomentando la equidad de género tanto en los materiales, formaciones y talleres que se realizan a partir del proyecto como en la realidad de participación y corresponsabilidad de hombres y mujeres en las acciones desarrolladas en el marco del precitado proyecto.

La RSJ pretende ofrecer un marco propicio para que los adolescentes tengan experiencias de ciudadanía global, a través del cuestionamiento y análisis crítico de la realidad (local y global); de la acción comunitaria por causas globales (erradicación de la pobreza, derechos humanos, desarrollo sostenible, defensa de la participación democrática); y de expresiones concretas de solidaridad. En este sentido la participación en la Red Solidaria de Jóvenes se basa en el aprendizaje a través de la experiencia. La participación en la misma es el desencadenante que motiva y favorece que los y las adolescentes pongan en marcha sus capacidades cognitivas, afectivas y conductuales y, a partir de ahí, las incrementen a través de su ejercicio.

Entre las conclusiones que aporta este estudio, podemos destacar que los y las jóvenes que participan en la Red tienen mejores actitudes y mayor sensibilidad ante las distintas cuestiones de género respecto al grupo control; la edad de estos y estas jóvenes y los años de permanencia en la RSJ, son factores determinantes, ya que a medida que se hacen mayores y permanecen más años en la Red, son más sensibles a las cuestiones de género. Además, los y las jóvenes de la RSJ son más conscientes de las desigualdades de género: la sensibilidad ante estas cuestiones les hace ser más críticos con la realidad que preciben, así como lo hacen ante otras problemáticas sociales como racismo o el acoso escolar.

Sin embargo, entre los chicos y chicas de la Red sigue habiendo diferencias siendo las chicas más sensibles a las cuestiones de género que los chicos. Dentro de la RSJ hay una tendencia a asumir el liderazgo por parte de las chicas, esto se debe a que ellas aprenden de forma más rápida todo aquello que tiene que ver con equidad, porque se sienten más identificadas. Eso las lleva a ser más reivindicativas y asumir el liderazgo en el grupo.

En cuanto a las recomendaciones de los contenidos,  el estudio detecta que es oportuno informar e implicar a las familias en los procesos que se desarrollan en la Red, para facilitar la coherencia de mensajes y la generalización de los aprendizajes. Además el estudio plantea que sería interesante establecer una red más fluida entre los docentes que permitiese el trabajo colaborativo y el apoyo en la resolución de problemas relativos a cuestiones de género.

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