HISTORIA | Carmen Alonso y su viaje al Congreso de jóvenes en Lima

HISTORIA | Carmen Alonso y su viaje al Congreso de jóvenes en Lima

Compartimos el testimonio de Carmen Alonso, responsable del "Equipo de Voluntariado Joven" de la delegación de Entreculturas en Salamanca, tras su participación en el  XLVI Congreso Internacional de Fe y Alegría – Lima 2016: Educación, Ciudadanía, cultura de paz y jóvenes.

"Dicen que el comienzo de algo siempre es lo más difícil, que dependiendo de cómo se inicie, tendrá una trayectoria u otra, y que quién te acompañe en el camino es algo clave.

Había nervios, impaciencia e incertidumbre, al mismo tiempo que las ganas, el querer saber y saber que una vez que pisase Lima, no iba a querer volver…Hay sentimientos que no se pueden describir, momentos que se te quedan grabados a fuego en la cabeza, y en el cuerpo, hay momentos y momentos.

Cuando haces un viaje de este tipo esperas que todo te choque y que sea tan nuevo que deje una huella enorme, pues bien, todo chocó. Los colores y ambiente en la ciudad, la calidez de la gente desde el principio, la facilidad de acoger. Pero al mismo tiempo nada de lo que veía era nuevo o desconocido.

Comenzamos tímidos. Preguntándonos el nombre y el país del que veníamos. Las típicas preguntas para conocer a alguien, me permitieron entrar en realidades que yo creía que sólo existían en las películas. Las realidades de todos los alumnos, profesores y directores de Fe y Alegría pasaron a tener nombre y apellidos, a identificar el país con la persona que tenía en frente, y a tener ambición de querer saber cada vez un poco más.

La complicidad con la que conectamos todos desde el primer momento es algo que merece remarcarse. No había diferencias (de color de piel, de gustos, de educación, económicas), todos íbamos hacia el mismo sitio, y fue lo que más ayudó al desarrollo del Congreso.

Los temas tratados y debatidos fueron: juventud, ciudadanía, cultura de paz y violencia. 

En todos ellos trabajábamos en grupos, mezclados por edades, sexos y países. La explosión de opiniones era inmensa y distinguida. Los jóvenes tuvimos un protagonismo increíble. Se nos escuchaba, se nos valoraba, se nos tenía en cuenta. Nosotros mismos nos definimos como agentes de cambio, como futuro y como progreso de un mismo mundo, movidos por la indignación, las ganas y el deseo de mejorar todo lo que este en nuestra mano.

SOMOS EL PRESENTE QUE AVANZA Y QUE CRECE.

Todo lo que he vivido, compartido y sentido en este Congreso ha sido único e irrepetible. Lo aprendido de los demás y de mí misma ha sido la luz que guiaba todo el proceso. Saber que cada día te acostabas con algo nuevo de alguien, o que han sido capaz de hacerte sentir lo que ni tú misma sabías que podías o debías sentir. Aprendizajes he adquirido muchos, la realidad social de Lima, los colegios. “Fe y Alegría llega allí donde acaba el asfalto”, me dijeron cuando aterricé. Y no pude imaginarme cuánta verdad escondía. Visitamos colegios situados en zonas que en una sociedad europea no verías y no imaginarías. 

Estas visitas fueron…impactantes, sí, impactante es la palabra. Otra huella de Lima, no sé cuántas tendré. Estaba en el ambiente la alegría y felicidad de miles de niños por acceder al derecho de la educación, ir a casa con algo nuevo aprendido. Ojalá ellos supiesen que en esos días, enseñaron más de lo que aprendieron.

No sé si podría sintetizar lo que traje a España de esta experiencia. Conocí muchos proyectos en distintos países, movimientos que pretenden llegar más y más alto, cambiar y permitir a más gente este cambio. Llevarlo donde parece que no queda nada y que la esperanza está perdida. Al igual, presentamos desde España la Red Solidaria de Jóvenes, ¡un éxito total!  Aplicarlo a la red solidaria de jóvenes es una de las cosas que más me rondaban por la cabeza durante las 12 horas de vuelo, cómo hacerlo y cómo trasmitir lo vivido.

Agradecer a Pablo Redondo su confianza desde el principio en mí para este proyecto en Perú, y la depositada en general para toda la actividad del Equipo de Voluntariado Joven de la delegación de Entreculturas en Salamanca. También a Ramón, Yénifer y Raquel, por el cuidado que recibí durante todo el viaje y la estancia. Por ayudarme a comprender un poco más Entreculturas y lo que hay más allá. Así como su preocupación antes y después del viaje.

A todos los compañeros españoles asistentes al congreso, de Entreculturas y de Alboan, una compañía imprescindible la de Xabi en el grupo de jóvenes. A los organizadores y coordinadores del congreso por su excelente y duro trabajo, y a todos los asistentes de distintos países.

¡¡¡¡Ha sido una experiencia impresionante y espero que repetible!!!!