La igualdad de género y la coeducación como pilares fundamentales de la Educación para la Ciudadanía Global y la Agenda de Desarrollo Sostenible

La igualdad de género y la coeducación como pilares fundamentales de la Educación para la Ciudadanía Global y la Agenda de Desarrollo Sostenible

La Educación para la Ciudadanía Global (EpCG) es una educación para el fortalecimiento de una ciudadanía informada, crítica y solidaria que impulsa la transformación social y política mediante el trabajo por la justicia social y la lucha contra las desigualdades. A través de la EpCG buscamos promover una ciudadanía consciente, comprometida e interconectada para afrontar activamente los retos globales de nuestro tiempo, capaz de construir una sociedad transformadora en la que se establezcan relaciones justas y equitativas. 

Esta apuesta estratégica de Entreculturas, y del sector de la Cooperación Internacional para el Desarrollo, tiene su reflejo en la esfera internacional en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, concretamente en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, referido a la Educación de calidad y, más en concreto a la meta 4.7 destinada a “promover la educación para el desarrollo sostenible y la adopción de estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, entre otros medios”. 

Además, los Objetivos de Desarrollo Sostenible otorgan una atención especial a la lucha contra la violencia, y sitúan la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas como un elemento central para lograr el desarrollo sostenible, concretamente en el ODS 5, pero también en otros como el 10 (Reducción de Desigualdades), 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles) o 16 (Paz, Justifica e Instituciones Sólidas).


 

ODS 5: LOGRAR LA IGUALDAD ENTRE LOS GÉNEROS Y EMPODERAR A TODAS LAS MUJERES Y LAS NIÑAS

La igualdad de género está en el corazón de la Agenda de Desarrollo Sostenible, y encuentra en la educación para una ciudadanía global activa y comprometida el mejor motor para su apropiación y desarrollo. A su vez, el diseño e implementación de procesos educativos que buscan empoderar a la ciudadanía para generar formas de relación más justas, equitativas y sostenibles, encuentran en el enfoque de género un elemento fundamental para ser verdaderamente transformadoras. Desde este enfoque, se evidencia que no puede existir una sociedad realmente transformadora sin situar en el centro de las relaciones la igualdad de género, pilar básico de la EpCG, y estrategia indispensable para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

En Entreculturas estamos convencidas de que la igualdad de género debe ser un elemento protagonista y transversal en todo tipo de aprendizajes críticos y de calidad. La cuestión de género nos sitúa directamente en el corazón de los derechos humanos y de la justicia, por lo que su tratamiento, a través del enfoque de la coeducación, es uno de los requisitos fundamentales de cualquier proceso de EpCG.

La desigualdad entre hombres y mujeres se aprende y se asume desde la infancia. Las aulas, como primeros contextos de socialización en las que los y las jóvenes aprenden a relacionarse con sus iguales, son un espacio privilegiado a la hora de revertir las discriminaciones por motivos de género y configurar una sociedad más igualitaria. Para asumir la responsabilidad que tiene el sistema educativo en la socialización de los y las jóvenes y actuar contra la cultura de la desigualdad, es necesario apostar por una educación transformadora que incorpore el enfoque de género en las aulas.

De esta forma, la escuela se constituye como un espacio socioeducativo en el que las futuras generaciones aprenden a cuestionar, desde la infancia, las discriminaciones por razón de género, construyendo modelos de relación desde el respeto y la igualdad. 

Con la educación transmitimos, intencionadamente o no, valores relacionados con la identidad de género y las relaciones entre hombres y mujeres. Por tanto, resulta esencial identificar las desigualdades y discriminaciones fundamentadas en el sexo que se desarrollan en los modelos educativos y apostar por su transformación. Esto es lo que se llama coeducar: adoptar un enfoque educativo transversal en los contenidos, metodologías y formas de relación en el proceso de enseñanza-aprendizaje que se base en la igualdad y no discriminación por razón de sexo, que permita que todas las personas sean formadas en un sistema de valores, comportamientos, normas y expectativas, que no esté jerarquizado en función del sexo y que tenga como objetivo prioritario el desarrollo libre e integral de cada estudiante, fomentando al máximo sus capacidades desde modelos no estereotipados.

Si quieres conocer cómo trabajamos en Entreculturas el enfoque de género como eje fundamental de la construcción de Ciudadanía Global, visita el estudio de caso del Informe Rojo “Niñas Libres de Violencia”.

En él podrás conocer cómo, a través de nuestra metodología educativa “Un Mundo en tus Manos”,  trabajamos de forma explícita y transversal la integración de la igualdad de género en espacios socioeducativos formales y no formales mediante campañas, materiales educativos y proyectos de participación social del alumnado, entre los que destaca la Red Solidaria de Jóvenes (RSJ).

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